La percepción de un olor desagradable, ver manchas o luces de colores, escuchar un zumbido durante algunos segundos, pero de manera repetida, así como perder la noción, “desconectarse”, pueden ser síntomas de epilepsia. Debido a que son manifestaciones fugaces, lo más común es que los afectados no hagan caso o se confíen y abandonen los tratamientos hasta que aparecen las típicas crisis convulsivas, advirtió Lilia Núñez Orozco, presidenta de la Sociedad Mexicana de Neurología y Psiquiatría.

Para cuando se presentan las convulsiones, el daño en el cerebro está tan avanzado que su control ya no se logra con los medicamentos disponibles. Estos casos de epilepsia refractaria representan 30 por ciento del total, afirmó.

La epilepsia es una de las enfermedades más comunes del sistema nervioso central que se caracteriza por una disfunción en la actividad de las neuronas. En los servicios de Neurología de los hospitales, 25 por ciento de las consultas son por esta causa, aunque sigue siendo motivo de estigma y discriminación, lo cual dificulta que las personas se acerquen a los servicios de salud, explicó la especialista.

Los pacientes prefieren no decirlo y en casos como los referidos, donde las manifestaciones del padecimiento pueden pasar inadvertidos, es más fácil ocultarlos. Núñez recordó que en México se estima que 2 millones de individuos viven con epilepsia. De ellos, 75 por ciento son niños y personas menores de 20 años de edad.

El trastorno se puede controlar cuando se obtiene el diagnóstico desde las etapas iniciales y se prescribe el medicamento con las dosis correctas. Lo siguiente es que el paciente siga las indicaciones puntualmente y en el largo plazo, lo cual es más factible entre los pacientes que cursan con crisis convulsivas.

Este es uno de los temas que se abordarán en el Congreso de la Sociedad Mexicana de Neurología y Psiquiatría, que en esta ocasión se realiza con motivo del 80 aniversario de la agrupación. Tendrá lugar del 7 al 9 de junio en el Palacio de la Escuela de Medicina, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Está dirigido a personal médico de primer contacto, con la finalidad de presentarles las novedades en el campo de las neurociencias y generar las habilidades para la detección y el diagnóstico de enfermedades que afectan al cerebro.

Respecto de la epilepsia, Núñez Orozco explicó que las lesiones en el lóbulo temporal del cerebro –donde se localizan las funciones del lenguaje, la audición y la memoria– explican 60 por ciento de los casos de epilepsia refractaria.

La especialista, también jefa del servicio de Neurología en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, explicó que son múltiples los factores y localizaciones de la epilepsia en el cerebro, por lo que no se le puede considerar como una sola entidad.

Algunos factores de riesgo para la aparición del mal son las complicaciones al momento del nacimiento, como la falta de oxigenación, los partos prolongados, el daño neurológico que provoca retraso mental y afectaciones en habilidades motoras.

Las infecciones durante el periodo gestacional o neonatal, golpes en la cabeza, parásitos, tumores y malformaciones cerebrales, así como cuestiones de tipo genético, también pueden provocar epilepsia. No obstante, resaltó Núñez, en alrededor de la mitad de los enfermos no es posible identificar la causa.

Respecto de las dificultades para el diagnóstico, comentó que algunos síntomas sospechosos de estar vinculados con males neurológicos son dolor de cabeza, déficit de movimiento, parálisis o debilidad de extremidades, pérdida de la sensibilidad, de la coordinación y del equilibrio.

Otros temas que se tocarán en el congreso son los trastornos del espectro autista y la depresión.

Fuente: https://www.lajornadamaya.mx/2017-06-02/Padecen-epilepsia-2-millones-de-mexicanos