*Luis Miguel Gutiérrez adelantó que en un futuro todos los hospitales serán centros geriátricos; llama a mejorar la estrategia de atención en servicios geriátricos

 

Ante el aumento de la población adulta mayor, que superó la cifra de 10 millones de personas mayores de 60 años, la principal necesidad para brindarles atención médica es fortalecer la atención primaria señaló el director general del Instituto Nacional de Geriatría (Inger), Luis Miguel Gutiérrez Robledo.

“No necesitamos hospitales geriátricos”, aseguró en entrevista con La Razón, lo mejor es adaptar lo que se tiene y capacitar al personal médico, y no necesariamente aumentar la infraestructura para garantizar la atención médica geriátrica.

Según el Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS) existen menos de 200 consultorios geriatras en el país con un aproximado de 197 especialistas en la materia.

Detalló que en los últimos años se ha elevado la cifra de la población adulta mayor, misma que aún no supera el total de niños en el país, por lo que la principal necesidad del área es diseñar y ejecutar “una estrategia para capacitar a los profesionales de la salud a ser más competentes y resolver la problemática”.

Agregó que un caso similar se puede observar con los pacientes con discapacidad, en condiciones de obesidad o quienes acuden a medicina interna, quienes son atendidos con las adecuaciones necesarias y no en centros especializados para garantizar su cuidado.

De acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Población (Conapo) del 2015, en el país 7.2 por ciento de la población total es adulta mayor, y la esperanza de vida es de 77 años en mujeres y 71 en hombres, cifras que para 2030 se duplicarán al llegar a 20.4 millones de adultos mayores, es decir, 14.8 de la población como parte de la transición demográfica.

Además, según estimaciones para 2050 habrá 150 millones de mexicanos que alcanzarán la edad adulta mayor, elevando la esperanza de vida a 81 años en el caso de las mujeres y 77 para hombres.

Gutiérrez Robledo apuntó que el principal reto es mejorar las competencias y capacidades técnicas de los médicos para atender a los adultos mayores, quienes viven en circunstancias de fragilidad y riesgo por el envejecimiento.

Señaló que el principal problema que enfrentan estos pacientes es el aislamiento social, hecho que, detalló, no se debe confundir con la soledad, pues las condiciones de vivir aislados o en abandono aumentan su vulnerabilidad al sufrir un problema de salud y no recibir atención inmediata.

Por lo anterior, destacó que los adultos mayores deben contar con independencia y promover su desarrollo, así como mantener contacto con sus familiares para evitar que vivan en condiciones aisladas que los coloquen en situaciones de riesgo en materia de salud.

Sobre las condiciones de salud que los pueden afectar más, indicó que el principal problema es la osteosarcopenia, en donde el paciente sufre pérdida de masa muscular y deterioro de los huesos, lo que representa un doble debilitamiento físico; es por ello que las caídas pueden ser muy peligrosas.

Los otros problemas de salud que aquejan a las personas adultas mayores son los diagnósticos y daños acumulados por la longevidad, en donde destacan enfermedades como diabetes, problemas cardiacos, hipertensión, artrosis, además de condiciones de fragilidad como Alzheimer o depresión.

Para el Consejo Nacional de Población, las principales causas de muerte entre las personas mayores de 60 años en el país en 2012 fueron diabetes, afecciones del corazón, problemas cerebrovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica e hipertensión, en donde los hombres se ven más afectados por padecimientos del corazón.

Según estimaciones del Instituto Nacional de Geriatría la mitad de la población mayor de 60 años vive esencialmente sana, de la otra mitad el 30 por ciento tiene alguna discapacidad y el 20 por ciento restante se encuentra en situación de fragilidad.

La mayoría acude a los servicios geriátricos por iniciativa propia para mejorar y prevenir en materia de salud, incluso desde los 50 años.

El director del instituto adelantó que en un futuro todos los hospitales se convertirán en centros geriátricos, por las necesidades de la población, por lo que reiteró no es necesario desarrollar nueva infraestructura especializada.

Fuente: http://www.razon.com.mx/spip.php?article329022