*El Instituto Nacional de Pediatría (INP) atiende entre 350 y 400 casos de niños con labio paladar hendido al año, informó el especialista Gerardo Fernández Sobrino

“A esos pacientes los tenemos que ver desde que nacen hasta que se vuelven adultos, debido a que son varios los factores que influyen para su recuperación: la cuestión dental, el lenguaje y el crecimiento”, explicó a Notimex el jefe de servicio de cirugía plástica del hospital.

Indicó que son casi 10 los especialistas que intervienen para corregir esa malformación congénita: ortodoncista, foniatra, terapeuta del lenguaje, salud mental y genética, entre otros, a fin de hacer un manejo multidisciplinario para que los niños se desenvuelva y logren una vida normal.

El experto resaltó que el labio y paladar hendido no se corrige en una cirugía, por lo regular, el paciente requiere de unas cinco intervenciones, y el Instituto Nacional de Pediatría es el lugar ideal para llevarlas a cabo, porque bajo un mismo techo cohabitan todos los médicos.

“Una vez que se corrige hay que vigilar el crecimiento de los huesos, los dientes, el lenguaje y más adelante, ver cómo se desenvuelve la anatomía para ver si requiere de otra cirugía”, detalló.

Se han presentado infantes con malformación en un solo lado del labio, pero también ha habido casos bilaterales, además del paladar, añadió el especialista.

“La primera cirugía es al labio, después al paladar, luego se injertan huesos y, finalmente, se opera la nariz”, precisó Fernández Sobrino al destacar que el INP es un hospital de concentración nacional, por lo que se recibe a pacientes de todo el país y de todos los niveles socioeconómicos.

Se desconoce la causa exacta del origen del labio y paladar hendido. El médico afirma que es multifactorial, pues involucra predisposición genética, consumo de drogas, tabaco o alcohol; incluso, enfermedades maternas o paternas y deficiencias de vitaminas del grupo B, como ácido fólico.

“Cuando es multifactorial podemos tener puntos de acción para prevenir que se presente. Se ha visto que el ácido fólico es una muy buena medida cuando se toma antes del embarazo, el problema es que la mujer lo ingiere cuando se entera que espera un bebé”.

Explicó que esa media es incorrecta, porque “la cara se desarrolla entre la sexta y la octava semana de gestación, y cuando se enteran de que están embarazadas el rostro ya está formado y no tiene sentido tomar ácido fólico. Por eso es importante que toda mujer en edad fértil lo consuma sin importar si está o no embarazada”.

Fuente: http://www.20minutos.com.mx/noticia/206355/0/instituto-nacional-de-pediatria-atiende-400-casos-de-labio-paladar-hendido-al-ano/